Para hablar de sustentabilidad, primero es necesario comprender que se trata de un concepto amplio. No se limita al cuidado del ambiente: también comprende el desarrollo económico, el bienestar de la comunidad, la inclusión, la accesibilidad, el trabajo digno, la protección de la identidad cultural y el uso responsable de los recursos, entre otros aspectos.
Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, conocidos como ODS, ofrecen un marco para orientar este camino y permiten abordar los desafíos ambientales, sociales y económicos de manera integral.
Construir un destino sustentable implica asumir compromisos, definir estrategias y llevar adelante acciones concretas. También requiere evaluar sus resultados, sostener aquellas que generan un impacto positivo y revisar lo que puede mejorarse. Por eso, la sustentabilidad no es un objetivo que se alcanza de una vez y para siempre, sino un proceso permanente de aprendizaje y mejora continua.
¿Por qué es importante para un destino?
En un contexto mundial atravesado por desafíos ambientales, sociales y económicos, la sustentabilidad ocupa un lugar cada vez más importante en la planificación turística. El turismo genera empleo, impulsa las economías locales y favorece el intercambio cultural, pero también puede ejercer presión sobre los recursos naturales, el patrimonio y las comunidades si no se gestiona de manera responsable.
Construir destinos sustentables permite buscar un equilibrio entre el desarrollo de la actividad turística, el bienestar de quienes habitan el territorio y la conservación de sus recursos para las generaciones futuras. También contribuye a fortalecer la capacidad del destino para afrontar nuevos desafíos y orientar sus acciones de acuerdo con los compromisos de la Agenda 2030.
Por eso, la sustentabilidad no debe entenderse solamente como una tendencia, sino como una manera de planificar el presente y el futuro de los destinos.
Puerto Iguazú: la sustentabilidad como construcción colectiva
En Puerto Iguazú, este proceso se construye a partir del trabajo conjunto entre el sector público, las empresas, las instituciones, las organizaciones y la comunidad. Cada actor contribuye desde su ámbito mediante acciones que forman parte del desarrollo sustentable del destino.
El ITUREM, como ente gestor, coordina este trabajo y reúne la información que permite registrar y demostrar los avances alcanzados. Estas evidencias pueden incluir normativas, programas, capacitaciones, registros, informes, fotografías y otros documentos que respaldan las acciones realizadas.
En este proceso, Puerto Iguazú contó con el acompañamiento técnico de Fundación Plan21 y el apoyo local de Fundación Ecologista Verde. Las acciones y evidencias presentadas fueron evaluadas dentro del sistema Biosphere, desarrollado por el Instituto de Turismo Responsable de España y basado en los 17 ODS.
Obtener la certificación no representa el final del recorrido. El desafío es sostener los compromisos asumidos, evaluar los resultados y continuar incorporando mejoras que beneficien al ambiente, a la comunidad y al desarrollo del destino.